Otra cagada
Cagada, otro calificativo no se me ocurre. Disculpen ustedes mi falta de imaginación. Y discúlpenme también el lenguaje soez. Sí, una cagada, y de las gordas. Por mucho que a uno le duela, una más que se suma a las ya acumuladas –no sé cuántas exactamente porque no llevo la cuenta– en las alforjas de […]




