¡Que Dios nos coja confesados!

Cuando lo peor puede ocurrir, lo más probable es que ocurra. Este no es exactamente el enunciado de la Ley de Murphy –¡vaya con el puñetero Murphy!–, pero puede equiparársele. Cabía la posibilidad de que Trump ganara las elecciones en los Estados Unidos y el muy jodido las ha ganado, para sorpresa de propios y […]

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