El último concierto de Elvis

Elvis PresleyPartía de la nada y lo consiguió todo. Sin contactos, sin dinero, tuvo su oportunidad cuando uno de los grandes se fijó en él pero no por casualidad. Presley, que trabajaba como camionero en 1953, se acercó a las oficinas de Sam Phillips para registrar un disco que quería regalarle a su madre. Era un servicio que ofrecía el productor a los particulares por cuatro dólares. La secretaria vio algo en el muchacho y llamó la atención de Phillips. El cazador de talentos se encontró con un joven guapo, que cantaba y bailaba bien y decidió hacer una apuesta que enseguida se demostró ganadora.

El primer disco selló la marca de la casa, el “rockabilly” y a partir de aquí todo fue rodado. Elvis se convirtió en un ídolo juvenil, llenaba conciertos y pensaron que también llenaría cines. Y los llenó porque aunque nunca fue un buen actor su presencia era un buen reclamo para la taquilla. En su primera película “Love me tender” lo que mejor hizo fue cantar.

Se convirtió en una máquina de ganar dinero. Sus películas se veían en todo el mundo. Desde que empezó a amasar una fortuna su obsesión fue tener una casa grande para sus padres. En su ciudad natal, en Menphis, compró la que luego sería su gran mansión, “The Graceland”, que desde su muerte se ha convertido en templo y lugar de peregrinaje para sus fans. Dicen que es la segunda casa más visitada de los EEUU, sólo por detrás de la casa Blanca. Junto a la casa, otras de sus obsesiones fueron las armas y el coleccionar placas de policía, afición que le llevó hasta el despacho del presidente Nixon para pedirle una placa de Agente Federal de lucha Antidroga. El presidente, después del desastre de Vietnam, consideró que una foto con Elvis le daría una imagen positiva de cara a los jóvenes. Así que cada uno consiguió lo que quería, Elvis la placa y el presidente la foto con uno de los ídolos juveniles del momento.

En su carrera musical hay una fecha que marcó un hito. En 1973, Elvis protagonizó el primer concierto retransmitido por televisión a todo el mundo. El escenario estaba en Hawai y lo vieron 1.500 millones de personas de todo el planeta.

El resto fueron años con más sombras que luces. Dicen que los Beatles le arrinconaron musicalmente, o él lo sentía así, y se refugió en las drogas. Cuando murió encontraron en su cuerpo 14 estupefacientes. Tomaba 34 pastillas diarias y tenía insomnio. En su último concierto, dos meses antes de morir, se le vio muy deteriorado, sentado al piano, con muchos kilos de más, un mono estrambótico blanco y dorado, acampanado, con dos vasos de Coca Cola encima del piano y un micrófono que le sujetaba un ayudante. La voz sonaba cansada pero al final se levantó, se puso en pie, y su voz volvió a sonar con la misma fuerza de siempre. Esa fue su última actuación, su último aplauso.

Origen: El último concierto de Elvis | Radio Paradiso | Cadena SER

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