La fábrica de chocolate

Charlie y la fábrica de chocolateEl señor Alconchel, concejal delegado de Urbanismo del Ayuntamiento de Los Barrios, le pide al PSOE local que eche una mano en el tema de la implantación de la anunciada fábrica de chocolate en el término municipal barreño. Y me parece muy bien. Hasta aquí nada que objetar al respecto. Aunque lo haga con cierto deje de reproche más que de ruego. Aparte de para controlar y fiscalizar la labor del equipo de gobierno, los grupos políticos opositores tienen también la obligación de arrimar el hombro y ayudar a quienes dirigen los destinos del Ayuntamiento y los del municipio, si es en beneficio del interés común. Esta es una tesis a la que, desde que llegaron a la alcaldía, y no sin razón ni fundamento, los andalucistas han recurrido a lo largo de los últimos cuatro años y continúan recurriendo. El problema es que cuando el señor Alconchel y sus compañeros de filas, con el hoy alcalde de Los Barrios a la cabeza, estuvieron en la oposición prácticamente nunca se aplicaron el cuento.

Al señor Alconchel y los demás ediles de su grupo habría que recordarles que si la referida fábrica de chocolate se puede instalar y se instala finalmente en los terrenos de El Fresno es debido, en gran parte, a la gestión de los anteriores equipos de gobierno socialistas, que, con sus aciertos y con sus errores, pusieron a disposición de la actividad económica y empresarial el mencionado suelo para posibilitar el progreso y el crecimiento de Los Barrios. Igual que hicieron a lo largo de las últimas tres décadas con otros muchos emplazamientos.

Emplazamientos entre los que destacan aquellos donde hoy se asientan los parques industriales y comerciales de Palmones –de los que, ¡mira por dónde!, ahora los andalucistas barreños, ¡quién los ha visto y quién los ve!, tanto presumen– y la zona de la finca de La Gertrudis, que, por cierto, no pudo desarrollarse en su día como consecuencia de las trabas –las piedras en el camino– que el entonces PA del señor Romero puso con ese objetivo.

También habría que recordarles –al señor Alconchel, concejal delegado de Urbanismo del Ayuntamiento de Los Barrios, et alii– que nunca apoyaron la recalificación de los terrenos de El Fresno en suelo destinable a uso terciario –zona inundable decían que era haciéndoles el coro a los movimientos ecologistas de los que ahora reniegan– y que no apoyaron tampoco –más de trescientas alegaciones presentaron al documento, casi todas ellas repetidas, exhibiendo un muy escaso ánimo colaborador hacia los entonces responsables municipales– la aprobación del vigente PGOM  que permite dicho uso.

Así que bien podría decirse que la colaboración que el señor Alconchel y compañía, con muy escasa memoria, solicitan del PSOE, para hacer realidad el citado proyecto de la fábrica de chocolate, ya la tienen. O la tuvieron en su día, al menos. La recibieron por adelantado, y yo me atrevería a decir, además, que muy a su pesar, cuando se sacó adelante, con sus virtudes y con sus deficiencias, el actual planeamiento urbanístico.

Viva Campo de Gibraltar, 12 de febrero de 2016

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